La pornografía hegemónica, en la actualidad, es una parte importante de la educación sexual de niños y niñas. Su efecto socializador ha crecido enormemente debido a que la pornografía se difunde, principalmente, a través de Internet, e Internet se ha convertido en algo casi omnipresente. El acceso a la pornografía desde Internet carece de restricciones de edad, y la edad media de inicio en el consumo de la misma ha disminuido hasta alcanzar, según algunos estudios, los 11 años.
Todo esto es problemático dado que la pornografía hegemónica está atravesada por mensajes que colaboran con la reproducción de la cultura de la violación. Por ejemplo, presenta la falta de consentimiento de las mujeres como algo erótico para los varones.
Si bien la cultura de la violación en que vivimos tiende a señalar a la víctima o superviviente de cualquier tipo de violencia sexual como responsable de dicha violencia, en este curso vamos a señalar de manera directa la masculinidad hegemónica, dado que es desde esa masculinidad desde donde se ejerce la violencia sexual. Por ello, nos vamos a centrar en analizar cómo se construye el deseo sexual masculino hegemónico.
En este curso estudiaremos la pornografía hegemónica como elemento socializador en el contexto de nuestra sociedad actual y analizaremos cómo colabora en la construcción del deseo sexual masculino hegemónico; un deseo con el que obtener placer sexual y ejercer violencia contra las mujeres son dos cosas compatibles.